Flan Napolitano Cremoso: El Postre que Siempre Encanta

Coloca el azúcar en una sartén a fuego medio. Si deseas, añade 2–3 cucharadas de agua para ayudar a que el azúcar se disuelva de manera más uniforme.
Cocina el azúcar sin remover, dejando que se derrita lentamente hasta obtener un tono ámbar dorado. Es importante no revolver con cuchara, ya que puede cristalizar el azúcar. En su lugar, puedes mover ligeramente la sartén.
Una vez listo, vierte el caramelo inmediatamente en un molde para flan o budín de 20–22 cm de diámetro.
Inclina el molde para que el caramelo cubra toda la base de manera uniforme.
Deja que se enfríe y se endurezca antes de verter la mezcla del flan.
Consejo de experto: Si quieres un caramelo más intenso y con un ligero toque amargo, déjalo un poco más tiempo en la sartén, pero cuidado de no quemarlo, ya que puede amargar el postre.

2. Mezcla de ingredientes para el flan
Ahora vamos con la parte más importante: la mezcla del flan. Esta combinación es la que le da su textura cremosa y suave.

En una licuadora, coloca la leche condensada, la leche evaporada, el queso crema, los huevos y el extracto de vainilla.
Licúa todos los ingredientes hasta obtener una mezcla completamente homogénea, sin grumos ni burbujas grandes.
Para un flan aún más cremoso, puedes colar la mezcla con un colador fino antes de verterla en el molde con caramelo.
Tip: No batas en exceso los huevos para evitar que se formen burbujas de aire que puedan crear agujeros en la textura final del flan.

3. Cocinar a baño maría
El baño maría es fundamental para que el flan se cocine de manera uniforme y adquiera su textura característica.

Vierte la mezcla del flan sobre el caramelo endurecido en el molde.
Coloca el molde dentro de una bandeja más grande y agrega agua caliente hasta cubrir aproximadamente la mitad del molde. Esto permitirá que el calor se distribuya de manera uniforme.
Hornea en horno precalentado a 180 °C (350 °F) durante 50–60 minutos.
Para comprobar que el flan está listo, inserta un palillo en el centro. Este debe salir limpio o ligeramente cubierto de flan cremoso, pero nunca líquido.
Consejo: Evita abrir el horno durante los primeros 30–35 minutos para no alterar la temperatura y garantizar una cocción uniforme.

4. Enfriar y desmoldar
El enfriado adecuado es crucial para obtener un flan firme y perfectamente cremoso.

Retira el molde del horno y deja que el flan repose a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.
Luego, refrigéralo al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarlo toda la noche. Esto permitirá que la textura se asiente y que los sabores se integren completamente.
Para desmoldar, pasa un cuchillo fino por los bordes del molde para despegar el flan. Coloca un plato sobre el molde y voltea cuidadosamente.
Tip de presentación: Si el flan no se despega con facilidad, puedes sumergir el molde unos segundos en agua caliente para aflojar el caramelo.

Ideas de Decoración para un Flan Napolitano Profesional
El flan por sí solo es delicioso, pero puedes elevar su presentación con algunos detalles:

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